Breakeven
gordaydivina:

Las palabras que no existen nos pueden salvar… sin hablar.

gordaydivina:

Las palabras que no existen nos pueden salvar… sin hablar.

Ayer aprendí algo muy valioso sobre lás cámaras, sobre las herramientas, sobre su importancia real y sobre la imposibilidad de ocultarse tras ellas para excusar la mediocridad del trabajo de uno. Pienso en mi profesor, Ricardo Cases, que trabaja con la misma cámara que yo. Sus fotos son sus fotos y las mías las mías. La diferencia no son nuestras cámaras. La diferencia son nuestros ojos, nuestro instinto. La cámara es sólo un medio, un pequeño porcentaje. No es posible excusarse ahí. No puede uno decir que la foto tiene ruido porque la cámara es barata, o que no sacó tal foto por que la ráfaga del aparato no es de más de 7 fotogramas por segundo. Hay trabajos de fotógrafos profesionales hechos con un teléfono móvil de 3 mpx en los que cualquiera de las fotos es mejor que cualquiera de la que saca un turista americano con una EOS 1Ds Mark III y un 24-70 f2.8. No es el equipo, idiota, es el ojo.